por Mónica del Río

El Baloncesto es uno de los deportes más practicados del mundo, con más de 450 millones de jugadores en 2013. A lo largo de la historia han sonado cientos de nombres de famosos jugadores (Pau Gasol, Drazen Petrovic, LeBron James…), pero eran pocos los que, sin conocer el Baloncesto a fondo, eran capaces de nombrar a algunas de sus miles de jugadoras.

En muchos casos se atribuía ese desconocimiento a la falta de logros por parte de los conjuntos femeninos, sobre todo en nuestro país. Sin embargo, la Selección Española de Baloncesto femenina ocupa el segundo puesto en el ranking mundial de la FIBA y cuenta con 1 medalla en los Juegos Olímpicos, 3 en Campeonatos del Mundo y 9 medallas en el Campeonato de Europa. ¿Estábamos al tanto de esos pasos de gigante? Repasaré la historia del Baloncesto femenino y luego mostraré su gran evolución centrándome en España.

El Baloncesto fue inventado por James Naismith, un profesor canadiense de educación física, en 1891 en la YMCA de Springfield, Massachusetts, Estados Unidos. La sección femenina no tardó mucho en propiciarse pues la considerada madre del Baloncesto, Senda Berenson, profesora de educación física en el Smith College de Massachusetts, mostró este deporte a las niñas en 1892.

No está claro el día exacto que comenzó a impartirlo, pero existe la carta de una jugadora a su madre del 6 de marzo de 1892 donde describe este nuevo juego como “muy divertido”.

Senda organizó el primer partido universitario femenino en el Smith College el 21 de marzo de 1893, disputado entre las alumnas de primer y segundo año.

Berenson vio ese deporte como “una experiencia educativa completa” y no permitía a sus alumnas jugar si suspendían alguna asignatura pues la importancia de la educación era primordial. Las jugadoras debían llevar el pelo recogido en trenzas o cintas para mantener una apariencia ordenada. Además del desarrollo físico, sintió que el juego ayudaba a las jugadoras a desarrollarse intelectualmente y emocionalmente a través de la toma de decisiones y el seguimiento de las reglas. Ella alentó a sus estudiantes a sugerir reglas alternativas o diferentes métodos de juego para mejorarlo y propuso el nombramiento de capitanas.

En 1895, Clara Gregory Baer publicó las primeras reglas del Baloncesto femenino. Una de ellas incluía la obligación de efectuar el tiro con una mano, pues el uso de ambas se consideraba vulgar. Actualmente nos cansamos de oír lo de “tira con una mano” tanto en equipos masculinos como femeninos, pero esta práctica
no llegó al Baloncesto masculino hasta 40 años más tarde.

Como podemos observar, la práctica de este deporte por ambos géneros se desarrolló a la par, aunque existieron diversas complicaciones para el femenino. A comienzos del siglo XX la práctica del Baloncesto femenino estaba mal vista. Se realizaron numerosos estudios para intentar demostrar sus efectos negativos en la moralidad de las jóvenes y defender su prohibición, las jugadoras debían usar corsés y faldas largas, que las hacían tropezar a menudo, la implantación del deporte en los Juegos Olímpicos fue de 40 años entre la competición masculina y la femenina… y así numerosas barreras que impedían su promoción.

En 2014 se denunciaba la “cara b del Baloncesto femenino” en el periódico El País. En este artículo se contrasta la favorable situación de la Selección Española femenina, que acababa de ganar la medalla de plata en el Mundial de Turquía, mientras que la competición nacional se encontraba en declive. Esto quedaba evidenciado con el equipo Rivas Ecópolis que, aún siendo en ese momento una de las mejores canteras femeninas en España veían comprometida su viabilidad económica por falta de patrocinio.

Sin embargo, en la actualidad, no sólo estamos acostumbrados a ver en las noticias los últimos veranos a nuestra selección femenina con medallas al cuello, sino que también hemos logrado difundir el deporte femenino a unos niveles históricos.

Sin irnos muy lejos, las portadas se llenaron cuando ocurrió el récord de asistencia en un partido de baloncesto femenino en España con 13.472 espectadores en el encuentro que enfrentaba a Movistar Estudiantes y al Magec Tías canario de la Liga Femenina 2.

Además, el presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), Jorge Garbajosa afirmaba “es destacable que en 2019 se hicieron 20.000 licencias femeninas más, el doble que el crecimiento masculino”.

Por lo tanto, aunque el Baloncesto femenino haya contado con grandes zancadillas a lo largo de su historia, poco a poco va siendo reconocido, no sólo el mundo del Baloncesto, si no por todos, consiguiendo así que sea el deporte con mayor número de mujeres con licencia, superando las cien mil.

“Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.” D. José Ortega y Gasset