por Antonio Moreno

La mujer ha sido importante en el desarrollo y evolución del fútbol hasta nuestros días. Existen documentos que indican que en el siglo XII era usual que las mujeres jugaran a juegos de pelota, especialmente en Francia y Escocia. En 1863 se definieron normas para evitar la violencia en el juego con tal de que fuera socialmente aceptado por las mujeres. En 1892, en la ciudad de Glasgow, Escocia, se registro el primer partido de fútbol entre mujeres. La primera guerra mundial fue clave en la popularización del fútbol femenino en Inglaterra. Debido a que muchos hombres salieron al campo de batalla, la mujer se introdujo masivamente como fuerza laboral. Muchas fabricas tenían sus propios equipos de fútbol que, hasta ese entonces, era un privilegio de los varones. Sin embargo, tras la guerra, la FIFA (Federación Internacional de Fútbol) no reconoció al fútbol femenino a pesar del éxito y popularidad que alcanzó. Esto llevó a la formación de la English Ladies Football Association cuyos inicios fueron difíciles debido al boicot de la FIFA, que las llevó incluso a jugar en canchas de rugby y competiciones no oficiales de la FIFA. Tras la Copa del Mundo de fútbol de 1966, el interés de las aficionadas creció hasta tal punto que la FIFA decidió reincorporarlas en 1969 tras la creación de el área femenina. En 1971, la UEFA encargó a sus respectivos asociados la gestión y fomento del fútbol femenino, hecho que se consolidó en los siguientes años.

Desarrollo del fútbol femenino en España

El fútbol, deporte rey por excelencia, despierta pasiones entre los aficionados españoles. Sin embargo, en su vertiente femenina sigue siendo uno de los grandes olvidados del deporte español. No ocurre lo mismo en EEUU, donde el fútbol femenino goza de mayor popularidad. Milene Domingues “Ronaldinha”, jugadora del Rayo Vallecano es la jugadora de fútbol femenino más conocida entre los aficionados españoles, no tanto por sus dotes con el balón como por su anterior matrimonio con Ronaldo. Dos campeonatos para el Athletic Club son el bagaje de súper liga, cuyo precedente de primera división estuvo comandado durante varias temporadas por el Levante del entrenador Antonio Descalzo que marcó una época histórica en el fútbol femenino en España. Histórica también fue la participación del Athletic Club en UEFA, habiendo sido el primer club de súper liga capaz de alcanzar la segunda fase y estar cerca de los cuartos de final.

Desarrollo en Latinoamérica

A diferencia de Europa, el carácter machista de la sociedad latinoamericana ha hecho que la introducción del fútbol femenino no sea tan fuerte. Países con tradición futbolística como Argentina y Brasil han desarrollado fuertes ligas femeninas pero otros como Chile acaban de incorporarlas. Las actuaciones regulares de los equipos de la región y la designación de la FIFA a Chile para la organización del mundial sub-20 de fútbol femenino del 2008 son una tímida muestra del creciente interés por la actividad.

Competiciones

El creciente interés del fútbol femenino queda al descubierto con la realización de competiciones nacionales e internacionales. Las más destacadas a nivel mundial son: Campeonato Femenino de la UEFA (Euro Femenino): En 1937, el equipo Dick Kerr’s Ladies jugó con Edimburgh Ladies en el “Campeonato de Gran Bretaña y el Mundo”. El primer Campeonato Europeo para selecciones representativas de la UEFA fue lanzado en 1984. La ganadora fue Suecia. A esta competición le siguió el Campeonato de la UEFA conocido también como Euro Femenino, en 1987. La ganadora fue Noruega. En las siguientes ediciones hubo un absoluto dominio de la selección alemana, que ganó seis de las siete posteriores ediciones. Copa Mundial Femenino de la FIFA: Antes de su primera edición, realizada por China (y ganada por los Estados Unidos) en 1991, hubo varios campeonatos internacionales extraoficiales como la Copa Femenina de Invitación de la FIFA, también organizada por dicho país en 1988. A partir de 1999, esta competición logra tener un interés internacional, consolidándose en las siguientes ediciones.