por Jose Luís Galocha

Autores como Manzano, afirman que el trabajo físico hay que intentar no sacarlo de la cancha, ya que es difícil explicar a los jugadores la importancia del trabajo de las cualidades fuera de la cancha. Por otro lado, Mundina afirma que el trabajo físico debe sacarse fuera de la cancha trabajando en superficies blandas para evitar la sobrecarga de las articulaciones, liberando al jugador de las botas y haciendo que se sienta cómodo. Para que entiendan el trabajo fuera de la cancha, es importante explicar a los jugadores los motivos y beneficios de los ejercicios.

La fuerza, es una cualidad que será mas importante a medida de que la posición del jugador se acerque más al aro, ya que el contacto físico será mayor. No obstante, no hay que descuidar el trabajo de la fuerza en el resto de las posiciones ya que el trabajo de esta beneficiarán acciones como el salto y poder realizarla a una mayor velocidad.

Los objetivos del trabajo de fuerza serán:

  • aumentar la masa muscular.
  • reforzar los tejidos conjuntivo y de apoyo contribuyendo así a disminuir el riesgo de lesiones.
  • mejorar la constitución corporal general.
  • mejorar la capacidad en el entrenamiento y la competición.

El trabajo de fuerza no puede iniciarse en el momento clave de la temporada, cuando el equipo tiene que jugar los partidos más importantes, debe comenzar a trabajarse ya incluso desde la pretemporada para obtener los resultados deseados en el momento idóneo.

En un plan de preparación física de tres días semanales, el trabajo de fuerza debe ocupar una de las sesiones. Lo más práctico sería trabajar en tres fases:

  • 1ª.- Al principio de la temporada y hasta un máximo de dos meses, en forma de circuitos con seis estaciones (una por grupo muscular). El circuito se realizaría por parejas y realizaríamos entre 3-5 repeticiones.
  • 2ª.- El resto de la temporada y salvo los momentos en que se quiera alcanzar el pico de forma, con tres o cuatro series seguidas por cada grupo muscular. Se realizará con cargas que permitan al jugador realizar el ejercicio entre 6-10 repeticiones y un total de 3-4 series con un descanso de dos minutos entre serie y serie.
  • 3ª.- En el mes anterior a los momentos clave de la temporada, con una subdivisión:
    • los primeros quince días, en forma de repetición máxima.
    • los siguientes quince días, de nuevo como circuitos muy ligeros.

En este ciclo se debe buscar el pico máximo de fuerza mediante el entrenamiento de una repetición máxima. Para evitar lesiones aquellos jugadores que no estén acostumbrados al trabajo con pesas deben sustituirlo por un trabajo en el que terminen realizando tres repeticiones.

Los últimos quince días previos a la fase más importante debe volverse a los circuitos iniciales, con algo más de peso, por dos motivos principales:

  • La minimización del riesgo de lesiones.
  • La búsqueda del mantenimiento de la fuerza conseguida y su transferencia al trabajo en la cancha.

Mediante esta planificación, la fuerza de los jugadores debería incrementarse considerablemente a final de temporada y llegar en el pico de fuerza para los momentos importantes de temporada.